Salvaguardar la seguridad alimentaria de África en épocas de la COVID-19

El último reporte de coronavirus de Worldmeters ubica a Sudáfrica en el quinto lugar con más infectados a nivel mundial, esto despierta preocupación, pues propiciaría el avance del virus a toda la región de África subsahariana, zona particularmente importante para la humanidad pues, es aquí donde se ubican los vesagios más antiguos de la hominización, a pesar de eso es caracterizada por ser una de las regiones donde se sitúan los países con los menores índices de desarrollo humano, como Níger que para el informe 2019 tenía el IDH más bajo de África, seguido de República Centroafricana con 0,37 y 0,38, respectivamente. Esto evidencia grandes flaquezas estructurales que, sumado a la pandemia según el informe del Banco Africano de Desarrollo, Perspectivas Económicas, podrían entrar en la pobreza extreman hasta 50 millones de africanos, esto pues ya un tercio de los africanos vivían bajo el umbral de la pobreza. Esta condición de vida, como bien señala la FAO, marca importantes consecuencias, esto es falta de acceso a una cantidad suficiente, estable y continua de alimentos, la inseguridad alimentaria.


Queda claro entonces que uno de los grandes desafíos, para la agenda política de los países, y más aun con bajas condiciones de vida, como es el caso de los países de África Subsahariana, es la seguridad alimentaria, pero ¿Que implicaría esto? Según un último informe del Banco Mundial, esta región es bastante vulnerable a los shocks climáticos, que encarecerán los alimentos para todos, por tanto, los países se tendrían que adaptar a este, lo que significaría una gran inversión en sectores críticos, como salud, vivienda, telecomunicaciones, finanzas, etc. Para esto se necesitaría según estimaciones entre 2 – 3% del PBI regional, cada año por la próxima década. Aquí, los organismos internacionales promotores del desarrollo económico, juegan un papel importante, en cuanto al financiamiento y más aún en tiempos de crisis donde hay aversión al riesgo. Por otro lado a largo plazo a provechar las riquezas mineras, y el potencial energético y de biocombustibles, que serían sectores estratégicos que al desarrollarlos eficientemente, traerían mayores ingresos para el financiamiento de las inversiones que se requieren para la adaptación del cambio climático, no obstante hay que señalar que este proceso sería una decisión política, que dependería de la integridad y la buena gestión de sus líderes, centrado en el bien común y desarrollo sostenible.

Fuente: https://gestion.pe/blog/dialogo-a-fondo/2020/06/salvaguardar-la-seguridad-alimentaria-de-africa-en-epocas-de-la-covid-19.html

Deja un comentario